05 mayo, 2009

Mushihime sama, belleza cruel



Conocí Mushihime sama gracias al post de un forero de Otakufreaks allá por verano de 2008. Lo primero que me llamó la atención fue el precioso art con el que se presentaba este shooter de Cave, un fantástico trabajo creativo de Tomoyuki Kotani, el artista que junto con Joker Jun crea escuela a través del magnífico apartado visual de sus trabajos para esta empresa fundada por ex miembros de Toaplan. Sus ilustraciones incitaban a echarle un vistazo a la obra, fuese uno aficionado o no a los danmaku shooter, matamarcianos estilo destroyer que tienen como característica principal las tropecientas balas que ha de esquivar el jugador.

Lo segundo que se me grabó en el inconsciente fue la etiqueta que se le ponía a Mushihime, describiéndolo como el juego más difícil de la historia. Afirmación poco afortunada, sobre todo teniendo en cuenta los múltiples modos de juego que ofrece este shooter y que, al igual que sucede con tantos otros representantes del género, despliega una dificultad espantosa al seleccionar los niveles más altos, destinados únicamente a profesionales del maniac shooter.






Pero... ¿es Mushihime sama realmente tan complicado? No más que cualquier otro juego parido por la prestigiosa Cave, empresa que abandera el subgénero de los bullet hell y que hace que nos tiremos de los pelos cada vez que probamos una de sus creaciones en modo difícil o experto. No entraré en disecciones de patrones de dificultad, pero basta con echarse unas partidas a Ibara para echarse a temblar y reírse del nivel de dificultad con el que nos reta Mushihime por defecto. Éste nos permite llegar (después de varios intentos, todo sea dicho) a su tercera fase sin perder las tres vidas iniciales, algo para lo que Ibara exige muchas más horas de dedicación. Independientemente de esto, juegos crueles hay muchos, pero juegos para masoquistas menos, y Cave se jacta de tener varios para Playstation y Sega Saturn (ya daré cuenta de ellos en futuras entradas). Sobra decir que Mushihime sama se encuentra entre ellos.





La comunidad de jugadores de Mushihime sama es cada vez mayor gracias al fenómeno de la venta por internet y a los emocionados análisis que le tributan sus importadores. En España he conocido a varios amantes del juego por medio del fantástico foro Hijos del mono borracho, cuyos miembros más activos se dejan caer por aquí de vez en cuando (¡un saludo, chicos!). Juntos hemos degustado los sinsabores de este grandísimo shooter y a su vez hemos disfrutado con cada récord personal conseguido. Queda saber si habrá alguien capaz de llegar a la última fase sin gastar las tres vidas iniciales y sin sufrir ataques de epilepsia en el intento.

Entre los usuarios de Mushihime es recurrente el tema de la bajada de calidad de la versión para PS2 en relación a su placa homónima. Cierto es que el tempo del Mushihime arcade está mejor logrado, con ralentizaciones más estudiadas y un control más suave del kabuto mushi que monta Reco, la princesa de los insectos que da nombre al juego. No estoy muy al corriente de qué otras diferencias cantan más al comparar la versión doméstica con la de la recreativa, aunque bien es cierto que resulta mucho más jugable la segunda de ellas. En compensación, el Mushihime casero incorpora un modo de práctica y otro arrange para aprender a tomarle el pulso al que sin duda es el trabajo más bello de Cave dentro de su nada desdeñable número de ports para consolas Sony.

No hace falta ser aficionado a la entomología para sentirse cautivado por este juego, ni siquiera ser un pajillero para perder el sentido con los evidentes encantos de Reco. Todo lo que se necesita es constancia y afán de superación personal para pulirse las cinco fases del juego (aproximadamente 45 minutos, del tirón) y así poder autoproclamarse no sólo maestro de los danmaku shooters, sino crack supremo de los videojuegos en general. Me extraña que aún no se haya organizado en Japón ningún campeonato exclusivo al estilo del famoso Shooting Love, aunque todo se andará. Mushihime sama es uno de los shooters más jugados en las actualidad y uno de los más queridos por los aficionados, que además gozamos de una segunda parte para recreativas (y muy pronto Xbox 360) aún mejor: Mushihime sama Futari.

El precio de Mushihime sama alcanza cifras absurdas que no le van a la zaga a Radiant Silvergun incluso en Japón. La demanda está ahí, así que quien quiera hacerse con uno tendrá que pasar por caja. A mí ya me sangraron lo suyo... pero merece la pena. De los danmaku shooters y sus locos precios hay que hacer un estudio aparte; no deja de sorprender que juegos como Judgement Silversword para Wonderswan pase de los 10,000 yenes, pero todo es acostumbrarse...

5 comentarios:

Alvaro dijo...

Genial reseña!!!
Totalmente de acuerdo contigo, de juego mas dificil de la historia nada, de hecho probablemente sea el más facil de CAVE tras Death Smiles.
Por otro lado ¿Joker Jun?, hasta donde yo se los diseños de Mushi los realizó un tal Tomoyuki Kotani, pero si has visto por ahí una ilustración de JJ: Tio compartela!
Ah, y en nombre de Hijos del mono borracho: gracias por mentarnos :)

Chibimogu dijo...

Cierto, es el nombre que sale en el staff roll final, estaría pensando en el Death Smiles y su lolita, cof cof... ahora lo apaño, que no es plan de confundir al personal. Por cierto, ¿el kabuto de Reco se mueve más lento que en la recreativa con algunos tipos de disparo o es que tengo una percepción muy distorsionada de la velocidad?

Nos leemos por el foro y estos lares, Lunchie. Voy a meter en los enlaces a los hdmb en reconocimiento a la qualité de muchos hilos que hay ahí, a ver si más gente se deja caer por ellos :)

Alvaro dijo...

Hombre, con cada tipo de disparo el Kabuto tiene una velocidad diferente, en cuanto a las diferencias de estas velocidades con las de la recreativa... mi memoria no da para tanto. De todas formas, me da a mi que de existir no deben ser significativas.

Grande lo de los enlaces!

Roy Ramker dijo...

Sin ningún tipo de duda un auténtico juegazo, menudos vicios. Espero con muchísimas ganas la segunda parte para XBox 360.

recipiente dijo...

Al margen de los slowdown o ralentizaciones, la mayor diferencia está en el filtro gráfico que se aplicó en la versión de PS2. Vamos que no es pixel perfect. Muchos cargan contra el juego por este tema, pero en mi opinión no es tan grave. Lo he jugado principalmente en un monitor arcade (Hantarex Polo de 25") cuándo tenía la recreativa y en una tv de tubo en los últimos tiempos.

Y es curioso lo de los precios, yo en su momento lo compré en Play-Asia en su versión Taito Best por no más de 20 €, lo que son las cosas...

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